
Alineación de hojas de puertas batientes
La alineación de una puerta batiente determina cómo se reparten el peso, el giro y las fuerzas de los actuadores. Cuando una hoja cae, queda inclinada o no coincide con la otra, pueden aparecer roces, cierres incompletos, golpes y sobrecarga de los motores. La corrección debe identificar si el problema procede de bisagras, pilares, deformación del marco, topes, soportes o asentamiento del terreno. Mover únicamente un final o aumentar la fuerza no recupera la geometría.
Las hojas se comparan en posición abierta y cerrada. Se miden verticalidad, altura, separación, diagonales y coincidencia con cerradura y topes. También se observa si el desnivel cambia durante el giro. Una diferencia constante suele indicar bisagras o estructura; una variación a lo largo del recorrido puede señalar ejes desalineados o soportes desplazados.
Síntomas de una puerta desalineada
La hoja puede rozar el suelo, tocar el pilar, quedar más alta en un extremo o necesitar ser levantada para cerrar. En dos hojas, el solape desaparece o una empuja a la otra. La cerradura deja de entrar y los topes reciben contacto fuera del centro. Los actuadores pueden trabajar con tiempos diferentes o detenerse por esfuerzo.
Las marcas de roce, pintura desprendida y soldaduras fisuradas ayudan a conocer la dirección del movimiento. También se comprueba si el problema apareció después de un impacto, un temporal, una obra o un cambio de motor. Los pilares y la base se inspeccionan por grietas o desplazamiento.
Aseguramiento y medición
El automatismo se desconecta y las hojas se sostienen si existe riesgo. Se liberan los actuadores para medir la geometría sin su fuerza. Se utilizan referencias verticales y horizontales y se comparan diagonales. En puertas dobles se mide la relación entre ambas, no solo cada hoja por separado.
Las mediciones se realizan en varios ángulos. Una hoja puede estar vertical cerrada y desplazarse al abrir por un eje de bisagras incorrecto. Se comprueba la altura de cada bisagra, la distancia al pilar y el recorrido respecto a topes. Los resultados determinan el orden de las correcciones.
Revisión de bisagras y ejes
Las bisagras se inspeccionan por juego, desgaste, pasadores doblados y soldaduras abiertas. Los ejes deben compartir una misma línea. Si una bisagra está desplazada, la hoja describe una trayectoria forzada. Los casquillos o rodamientos se sustituyen cuando presentan holgura. Las placas y soportes se reparan sobre material sano.
Una regulación de altura puede ser suficiente en bisagras ajustables. En otras, la hoja debe descargarse y la bisagra recolocarse. No se compensa un pilar inclinado moviendo únicamente el lado de la hoja sin evaluar el ángulo. Los puntos de apoyo deben repartir el peso y mantener el eje estable.
Corrección de pilares y soportes
Los pilares metálicos o de obra se revisan por movimiento, corrosión y fisuras. Una base que ha cedido puede desplazar ambas bisagras juntas. Se repara el anclaje, se refuerza o se reconstruye la zona antes de alinear la hoja. Los soportes de actuadores también se comprueban, porque pueden tirar lateralmente y mantener una deformación.
Las placas se colocan con medidas y referencias. Las soldaduras se realizan con las hojas aseguradas y la electrónica protegida. Los anclajes se adaptan al material y no se aprietan sobre una superficie inestable. Una vez reparado el pilar se vuelve a medir el eje de giro.
Recuperación de la escuadra de la hoja
Si el marco está deformado, se miden diagonales y se aplica una corrección gradual con apoyos y sujeciones. Las soldaduras fisuradas se abren y reparan. Los perfiles muy doblados o corroídos se sustituyen. No se fuerza la hoja mediante bisagras nuevas para ocultar una estructura torcida, porque la tensión volverá a deformarla.
Los refuerzos se diseñan para repartir carga sin añadir peso innecesario. Se comprueba que no interfieran con actuadores, cerraduras o recorrido. Después de cada corrección se miden diagonales y se prueba el giro. El objetivo es que la hoja mantenga su forma sin depender del motor.
Ajuste de altura y separación
La altura se regula para dejar margen sobre el suelo y coincidir con el cierre. La separación al pilar debe permitir el giro y evitar pellizcos. En dos hojas se ajusta la línea superior, el solape y el encuentro central. Las hojas deben llegar a sus topes sin empujarse mutuamente.
Se mueve cada hoja manualmente y se detiene en varios ángulos. No debe subir ni bajar por una alineación incorrecta. Los tornillos y reguladores se fijan y se revisan tras el asentamiento. La cerradura se ajusta a la posición natural, no al revés.
Recolocación de topes y cerradura
Los topes se colocan sobre bases firmes y reciben el contacto en zonas reforzadas. En cierre mantienen la línea sin obligar a torcer las hojas. En apertura limitan el ángulo antes de los extremos internos de los actuadores. La cerradura entra libremente y se libera antes de la maniobra.
En sistemas dobles se establece el orden de cierre. La hoja correspondiente llega primero y la otra completa el solape. Los topes y retardos se coordinan. Si el suelo está desnivelado, se diseña una solución que no cargue una esquina.
Reajuste de actuadores y central
Después de alinear se revisan las cotas de los actuadores. Los soportes pueden necesitar ajuste para mantener carrera y fuerza correctas. Se programan recorrido, fuerza, velocidad, desaceleración y retardos. Los motores no deben llegar a sus límites internos ni mantener presión contra topes.
Las fotocélulas y detección de obstáculos se prueban. Se realizan ciclos completos y se compara la posición de las hojas. La sincronización debe mantenerse con viento moderado y después de un corte eléctrico. Los soportes y bisagras se revisan tras las primeras maniobras.
Prevención de nuevos descuadres
Las bisagras se mantienen y se revisan por juego. Los topes no deben recibir golpes fuertes y los actuadores no se regulan con una fuerza excesiva. Tras un impacto o una obra se comprueba la geometría. Detectar un pequeño descenso evita daños en cerradura, motor y estructura.
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Solicita la alineación de las hojas
Si una hoja roza, queda caída o no coincide con el cierre, envía fotografías frontal y lateral mediante nuestra página de contacto. Una inspección permite localizar la causa y recuperar una geometría estable y segura.
