
Sincronización de hojas de puertas batientes
En una puerta batiente de dos hojas, cada motor trabaja de forma independiente, pero ambas hojas deben formar una secuencia coordinada. La hoja que abre primero no siempre es la que cierra primero, especialmente cuando existe solape, cerradura o tope central. Si los tiempos pierden ajuste, las hojas pueden tocarse, quedar separadas, forzar una cerradura o alcanzar los extremos en momentos incorrectos. La sincronización combina mecánica, programación y respuesta de cada actuador.
Antes de modificar retardos se revisa si cada hoja se mueve libremente y con velocidad uniforme. Una bisagra dura, un motor debilitado o una hoja expuesta al viento puede parecer un problema de sincronización. La central no debe compensar indefinidamente una diferencia mecánica. Se compara el recorrido manual, la geometría de los soportes y la carga de ambas hojas para saber qué parte necesita corrección.
Orden de apertura y cierre
Cuando una hoja incluye un perfil que solapa sobre la otra, debe abrir primero para liberar el conjunto y cerrar después para cubrir la unión. La central aplica un retraso entre motores. Si el orden se invierte, los perfiles chocan o la puerta queda sin cerrar. En sistemas sin solape también puede utilizarse retardo para evitar que los brazos, hojas o cerraduras interfieran durante el arranque.
La secuencia se observa desde la orden inicial hasta la posición final. Se registra cuánto tarda cada hoja en empezar, alcanzar velocidad, desacelerar y detenerse. Un tiempo fijo puede necesitar ajuste si un motor ha sido sustituido o si la geometría cambió. La sincronización se realiza con las condiciones definitivas, incluyendo topes, cerradura, peso y accesorios.
Comprobación individual de cada hoja
Se prueban por separado las dos hojas cuando la central lo permite. Las bisagras deben permanecer alineadas y los actuadores trabajar dentro de su geometría. Se revisan soportes, vástagos, brazos, topes y fijaciones. Cada hoja debe completar el recorrido sin necesitar una fuerza excesiva. Si una es más lenta por fricción, se repara antes de ajustar el retraso de la otra.
Los motores pueden tener características diferentes si fueron sustituidos en momentos distintos. Se comprueban velocidad, carrera, condensadores, consumo y finales. Una diferencia de tecnología puede requerir una programación específica o aconsejar una pareja compatible. La central debe admitir control independiente de fuerza y tiempo para adaptar cada hoja sin comprometer seguridad.
Cerraduras eléctricas y topes centrales
La cerradura debe liberarse antes de que el motor aplique fuerza. Se revisan tensión, relé, tiempo de impulso y alineación del pestillo. Si la hoja tira mientras la cerradura sigue bloqueada, los soportes y el actuador reciben una sobrecarga. En cierre, la secuencia debe colocar primero la hoja adecuada y después permitir que la segunda alcance la posición de bloqueo.
Los topes centrales y laterales deben estar firmes y a la altura correcta. Las hojas no deben golpearse entre sí para determinar el final. Los finales de carrera o el aprendizaje electrónico se ajustan para detener cada motor antes de aplicar presión excesiva. Cuando el viento empuja una hoja, puede necesitar una lógica de cierre que conserve fuerza suficiente sin aumentar peligrosamente el empuje general.
Programación de retardos y velocidades
El retardo de apertura se ajusta para liberar perfiles y permitir que la hoja principal alcance una distancia segura. El retardo de cierre se configura de acuerdo con el solape y la cerradura. También se comparan las velocidades y las zonas de desaceleración. Si una hoja llega mucho antes, puede quedar esperando bajo esfuerzo o cerrar contra la otra. Los valores se modifican en pasos pequeños y se prueban después de cada cambio.
La fuerza se regula de forma individual cuando la central lo permite. No se igualan motores aumentando el valor del más lento si existe resistencia. La apertura peatonal se asigna a la hoja adecuada y se comprueba que la otra permanezca inmóvil. El cierre automático debe respetar la secuencia incluso cuando la orden procede de fotocélula, mando o sistema externo.
Sensores y comportamiento ante interrupciones
Las fotocélulas se prueban cuando ninguna hoja se mueve, cuando una está en marcha y cuando ambas están activas. La central debe detener o invertir la secuencia sin provocar contacto entre hojas. Si una banda sensible actúa, se verifica qué motores responden y cómo se recupera el ciclo. Las prioridades deben conservar el orden de cierre después de eliminar el obstáculo.
También se corta la alimentación y se utiliza el desbloqueo manual. Al recuperar el modo automático, la central debe conocer o buscar las posiciones de forma segura. Si una hoja queda en un punto diferente, la primera maniobra se supervisa. La sincronización se considera estable cuando se mantiene después de interrupciones, ciclos consecutivos y cambios de temperatura.
Pruebas finales de coordinación
Se realizan aperturas completas, cierres, función peatonal, paradas intermedias y órdenes repetidas. Las hojas deben conservar distancia, orden y posiciones sin golpearse. Se observa la temperatura de motores y la carga sobre cerradura y topes. Los mandos y sistemas de acceso se prueban para confirmar que todos inician la misma secuencia. La programación final se documenta para futuras revisiones.
Consulta otras soluciones para motores batientes, centrales, cerraduras y seguridad en nuestra página de servicios para puertas automáticas. La coordinación se adapta a la geometría y al orden real de las hojas.
Solicita el ajuste de sincronización
Si las hojas chocan, quedan separadas o llegan en un orden incorrecto, indica qué ocurre en apertura y cierre mediante nuestra página de contacto. Una revisión permite corregir mecánica, tiempos y coordinación de ambos motores.
