
Sustitución de lamas dañadas de persianas
Las lamas forman el cuerpo articulado de una persiana y deben conservar una geometría precisa para entrar en las guías y enrollarse alrededor del eje. Una sola lama doblada, aplastada o con el enganche roto puede bloquear todo el paño. La sustitución permite recuperar el movimiento sin cambiar necesariamente la persiana completa, siempre que las piezas restantes, el eje y las guías estén en condiciones adecuadas. El trabajo comienza identificando el perfil exacto y la causa del daño.
Los impactos, el viento, objetos atrapados, una guía deformada o un final de carrera incorrecto son causas frecuentes. También puede romperse el extremo por falta de seguros laterales. Si la persiana se sigue accionando, la lama dañada arrastra a las siguientes y puede plegarlas dentro del cajón. Por eso se recomienda detener el uso cuando aparecen golpes, inclinación o una sección que sobresale de la guía.
Evaluación del perfil y del daño
Se examinan material, altura, grosor, forma del enganche y acabado. Las lamas pueden ser de aluminio extrusionado o perfilado, acero, PVC, madera u otros materiales. Algunas incorporan aislamiento, perforaciones o ranuras de ventilación. Dos perfiles con una apariencia parecida pueden no articular entre sí o formar un diámetro de enrollamiento diferente. La identificación correcta evita puntos rígidos y diferencias de anchura.
El daño se clasifica según deformación, grieta, pérdida de material o fallo del enganche. Una abolladura superficial que no altera la articulación puede evaluarse, pero una sección plegada o rasgada se sustituye. También se revisan las lamas adyacentes, porque el impacto puede haber estirado sus uniones aunque parezcan rectas.
Comprobación de guías y eje antes de reparar
Una guía estrechada o desplazada puede destruir el repuesto nuevo. Se limpia el recorrido y se inspeccionan tornillos, bordes, golpes y verticalidad. La separación debe admitir las lamas con sus seguros laterales. En la entrada al cajón se comprueba que el perfil no choque contra una placa o un soporte. Las marcas de roce indican dónde corregir.
El eje se revisa por nivel, centrado y flexión. Los flejes o tirantes deben estar distribuidos y las conteras sin juego. Si el paño se enrolla hacia un lado, las lamas nuevas volverán a desplazarse. En sistemas eléctricos se comprueban los finales para que el motor no arrastre el paño más allá de las posiciones seguras.
Desmontaje de las lamas afectadas
La persiana se asegura y se libera la tensión del sistema de accionamiento cuando es necesario. Según el diseño, el paño se extrae por el cajón, se retira una guía o se deslizan lamas desde un extremo. Se marca la posición de los perfiles y se evita forzar las uniones sanas. En persianas grandes, el paño se sostiene en varios puntos para que no se doble durante el desmontaje.
Los seguros laterales, topes y fijaciones se retiran con cuidado. Los remaches no se arrancan de forma que agranden el orificio. Si la lama está bloqueada dentro de la guía, se corrige primero el perfil de la guía y se libera de manera controlada. Tirar del paño puede separar varias articulaciones.
Preparación de las lamas nuevas
La pieza se corta a la anchura exacta, manteniendo la escuadra y eliminando rebabas. Se comprueba que articule con los perfiles existentes y que pueda girar dentro del diámetro del cajón. Los extremos se preparan para los seguros laterales y se respetan perforaciones o accesorios. Una lama demasiado ancha roza; una corta permite desplazamiento y aumenta el riesgo de salida.
Cuando no existe el mismo acabado, se prioriza la compatibilidad estructural. En cambios de varias lamas se distribuyen de forma que el paño conserve flexibilidad. Las piezas con aislamiento se sellan o terminan según su diseño. La lama inferior y la superior requieren especial atención porque soportan cerraduras, topes o flejes.
Montaje y colocación de seguros laterales
Las lamas se introducen en el orden correcto y se comprueba cada unión. Deben deslizar y articular sin quedar sueltas. Los seguros laterales se fijan con componentes compatibles y sin deformar el perfil. Se mantiene la anchura uniforme en ambos lados. Los topes se instalan donde corresponde para evitar que el paño desaparezca dentro del cajón.
El paño se conecta al eje mediante flejes repartidos. Se observa el primer enrollamiento y se corrige cualquier desplazamiento. Las lamas nuevas no deben formar una protuberancia ni cambiar bruscamente el diámetro del rollo. Si existe una diferencia, se revisa el perfil y la articulación antes de cerrar el cajón.
Pruebas y ajuste final
La persiana se mueve mediante recorridos cortos y se observa la entrada de cada lado. Se detiene en varias alturas para comprobar que las lamas permanecen alineadas. Después se realizan ciclos completos y se revisan ruido, guías y rollo. En sistemas eléctricos se ajustan los finales y la fuerza. Las cerraduras y topes se prueban en la posición de cierre.
Consulta otros trabajos de paños, guías, flejes, ejes y motores en nuestra página de servicios para persianas. Cada lama se sustituye con un perfil compatible y después de corregir la causa del daño.
Solicita la sustitución de lamas
Si una sección está doblada, separada o sale de la guía, evita seguir moviendo la persiana. Envía fotografías del perfil completo y de los extremos mediante nuestra página de contacto. Una inspección permite identificar la lama, preparar el repuesto y recuperar el paño sin cambiar componentes innecesarios.
