
Sustitución de motores de persianas
El motor de una persiana debe mover el paño con un par adecuado, detenerse en posiciones precisas y trabajar dentro de su ciclo de uso. Cuando pierde fuerza, se calienta, hace ruido o deja de responder, la causa puede estar en el propio motor, en el condensador, en los finales de carrera o en una resistencia mecánica. La sustitución se decide después de comprobar lamas, guías, eje, conteras y flejes. Un motor nuevo no debe compensar una persiana atascada o mal equilibrada.
Los motores tubulares se instalan dentro del eje y transmiten el movimiento mediante una rueda motriz y una corona adaptadas al tubo. Otros sistemas utilizan motores laterales y transmisiones específicas. La elección depende del peso, el diámetro de enrollamiento, la frecuencia de maniobras, el espacio del cajón y el tipo de control. Instalar una unidad de potencia aproximada sin medir la carga puede producir paradas térmicas o aplicar una fuerza excesiva sobre las lamas.
Señales de avería del motor
Un motor que zumba sin girar, arranca después de varios intentos o se detiene al poco tiempo puede tener un condensador agotado, bobinados dañados o una sobrecarga. También puede funcionar solo en una dirección, perder los límites o emitir golpes dentro del eje. Si la persiana se mueve manualmente con mucha dificultad, el diagnóstico comienza en la mecánica. Si el eje gira libremente y el motor no entrega par, se realizan pruebas eléctricas.
Las averías intermitentes pueden aparecer después de varios ciclos por protección térmica. También se revisan interruptores, receptor, central y alimentación. Una tensión presente sin carga puede caer al conectar el motor por un cable o empalme defectuoso. El motor solo se declara averiado después de confirmar que recibe la orden correcta y que no existe un bloqueo externo.
Cálculo del peso y del par necesario
El peso se estima según material, anchura, altura, lama inferior y accesorios. El diámetro del eje y del rollo modifica el par necesario durante la maniobra. Una persiana ancha o con lamas de acero exige más capacidad que un paño ligero de aluminio. Se deja margen para fricción normal y envejecimiento, pero no se sobredimensiona sin control. La fuerza debe permitir el movimiento y conservar una respuesta segura ante obstáculos.
La frecuencia de uso determina el ciclo de trabajo. Una persiana doméstica puede realizar pocas maniobras; un comercio la utiliza todos los días y una instalación industrial puede necesitar ciclos repetidos. El motor se selecciona para estas condiciones y para la temperatura del lugar. Si se requiere funcionamiento durante cortes, se valora un sistema manual de emergencia o una solución con respaldo compatible.
Desmontaje del motor existente
La persiana se baja o se sostiene y se desconecta la alimentación. Se abre el cajón, se marca la posición de flejes, soportes y cables y se asegura el eje. Los finales y conexiones se documentan. El motor tubular puede requerir retirar el eje completo. Se libera del soporte sin permitir que el paño o el tubo caigan. Los cables se desconectan después de verificar ausencia de tensión.
Se inspeccionan corona, rueda, adaptadores y tubo. Una pieza desgastada puede patinar y simular pérdida de par. El eje debe estar recto y conservar la forma necesaria para transmitir el movimiento. Los soportes se revisan por fisuras, corrosión y alineación. Si el tubo está deformado o tiene una medida incompatible, se sustituye o adapta correctamente antes de montar el motor nuevo.
Selección y montaje del repuesto
El nuevo motor debe coincidir con diámetro de eje, par, velocidad, alimentación y tipo de final de carrera. Se decide entre control cableado, radio, electrónico o integración domótica. La rueda motriz y la corona se ajustan al tubo sin juego. El cable sale por una zona protegida y no queda pellizcado entre soportes. El motor se introduce a la profundidad prevista y se fija para que no gire dentro del eje.
El soporte del cabezal debe resistir el par y permitir el mantenimiento. Se comprueba la alineación con la contera opuesta. El eje gira manualmente antes de unir el paño. Los flejes o tirantes se distribuyen de forma uniforme y no se atornillan en una zona donde puedan tocar el motor. La instalación eléctrica mantiene protección, puesta a tierra y conexiones dentro de cajas adecuadas.
Ajuste de finales y controles
Los finales mecánicos o electrónicos se programan con movimientos cortos. En la posición superior, el paño queda recogido sin introducir la lama final en el cajón. En cierre, apoya sin mantener el motor bajo presión. Se configura el sentido, la parada y, cuando existe, la detección de obstáculos. Los mandos, interruptores y receptores se prueban por separado.
La persiana realiza varios ciclos y se observa el enrollamiento. No debe desplazarse lateralmente, producir golpes ni calentarse de forma anormal. Se prueba el corte eléctrico y el procedimiento de emergencia. Después de las primeras maniobras se revisan soportes, flejes y límites. El motor debe mantener una velocidad estable con la carga real.
Mantenimiento después de la sustitución
Las guías se mantienen limpias y las lamas dañadas se reparan antes de que aumenten la resistencia. No se repiten órdenes cuando el paño está bloqueado. Los finales se revisan si cambia la posición. Un ruido nuevo, una velocidad menor o paradas térmicas requieren diagnóstico. El mantenimiento mecánico protege el motor y prolonga su vida útil.
Consulta otros trabajos de ejes, lamas, centrales, mandos y guías en nuestra página de servicios para persianas eléctricas. El motor se dimensiona según el paño, el eje y la intensidad de uso.
Solicita la sustitución del motor
Si el motor zumba, pierde fuerza, se detiene o no responde, indica el tamaño de la persiana y el comportamiento. Añade fotografías del eje y del control mediante nuestra página de contacto. Una evaluación permite calcular la carga, corregir la mecánica e instalar un motor compatible.
